Saltar al contenido
DI DÓNDE LUGARES DONDE PASÓ ALGO 29.08.2026

La choza de Seisdedos ardió en la calle Nueva de Casas Viejas: en ese solar hay hoy un centro de memoria

En enero de 1933, el asedio y el incendio de la choza de un carbonero de setenta y dos años terminaron con más de veinte muertos y salpicaron al gobierno de Azaña. El solar exacto se puede visitar en Benalup-Casas Viejas (Cádiz).

La choza de Seisdedos ardió en la calle Nueva de Casas Viejas: en ese solar hay hoy un centro de memoria
LA CHOZA DE SEISDEDOS ARDIó EN LA CALLE NUEVA DE CASAS VIEJAS: EN ESE SOLAR HAY HOY UN CENTRO DE MEMORIA

Francisco Cruz Gutiérrez tenía setenta y dos años, hacía carbón y en el pueblo le llamaban Seisdedos. Vivía en una choza de techo vegetal en la calle Nueva de Casas Viejas, una aldea de jornaleros que entonces ni siquiera era municipio: dependía de Medina Sidonia, a veinte kilómetros de allí. El 11 de enero de 1933, un puñado de guardias rodeó esa choza. Dentro estaban él y varios de los suyos, entre ellos su yerno Francisco Lago, el Gallinito, y su nieta María Silva, de diecisiete años, a la que después llamarían la Libertaria. Aguantaron el tiroteo durante horas. Al final, los de fuera prendieron fuego al techo.

El solar de aquella choza sigue ahí. Hoy ocupa ese punto exacto el Espacio Conmemorativo Casas Viejas 1933, en la calle Nueva de Benalup-Casas Viejas, provincia de Cádiz.

Tres días de enero

La CNT había convocado un levantamiento para el 8 de enero de 1933. En Barcelona y en Valencia se apagó en pocas horas. A Casas Viejas la noticia llegó tarde y llegó entera: la mañana del 11, los jornaleros se reunieron en el local de su sindicato, Los Invencibles, proclamaron el comunismo libertario y subieron al cuartel de la Guardia Civil a pedir que entregaran las armas. Hubo disparos. Dos guardias cayeron heridos.

Lo que vino después no lo decidió el pueblo. Por la tarde empezaron a llegar refuerzos desde Medina Sidonia y Jerez, y de madrugada apareció el capitán Manuel Rojas Feigenspan con guardias de asalto venidos de Madrid. Los vecinos que habían participado se habían dispersado. Quedaba la choza de Seisdedos, con la familia dentro y un fusil. El asedio duró hasta que el fuego acabó con la casa y con quienes seguían en ella: seis personas, según el recuento que más se repite. María Silva salió viva. La detuvieron.

El amanecer del 12 es la parte que cambió el caso. Con la choza ya humeando, los guardias sacaron de sus casas a doce hombres del pueblo, los llevaron hasta los restos y los fusilaron allí mismo. No hubo combate, no hubo juicio. Sumados los muertos del cuartel, los de la choza y los de la madrugada, el balance pasó de veinte.

Rojas sostuvo siempre que cumplía órdenes llegadas de Madrid. La frase que se le atribuyó al gobierno —ni heridos ni prisioneros— nunca pudo probarse, y los historiadores siguen sin ponerse de acuerdo sobre dónde se paró la cadena de mando. Lo que sí ocurrió es que dos periodistas, Eduardo de Guzmán y Ramón J. Sender, viajaron al pueblo, hablaron con los vecinos y publicaron lo que habían visto. Sender lo convirtió en un libro en 1934, Viaje a la aldea del crimen.

El caso llegó al Congreso y no se fue de allí en meses. Manuel Azaña aguantó las comisiones parlamentarias y las sesiones, pero su gobierno cayó en septiembre de 1933 y la coalición republicano-socialista perdió las elecciones de noviembre. Rojas fue juzgado y condenado en 1934 a veintiún años. Salió de la cárcel al empezar la guerra y siguió su carrera con los sublevados. A María Silva la mataron en 1936, poco después del golpe.

Qué se ve hoy en el sitio

Casas Viejas dejó de llamarse así durante décadas. El nombre arrastraba el expediente, y cuando la aldea se separó de Medina Sidonia en 1991 lo hizo como Benalup de Sidonia. En 2001 el propio pueblo recuperó la mitad perdida: desde entonces es oficialmente Benalup-Casas Viejas.

De las chozas de retama y barro no queda ninguna en pie. El pueblo es hoy de casas de ladrillo encaladas, con sus coches aparcados en las mismas calles por las que subieron los jornaleros. El museo levantado sobre el solar reconstruye la choza para que se entienda de qué se está hablando: una construcción pequeña, de una planta, con techo vegetal, la clase de casa que arde en minutos. Dentro hay fotografías de 1933, prensa de la época y documentación del proceso.

Los escenarios de los sucesos —la plaza, las calles por las que se movió la gente, el emplazamiento del cuartel y el solar de la choza— están protegidos en conjunto como Sitio Histórico por la Junta de Andalucía. La protección es del suelo y de la trama urbana, no de los edificios originales, porque de aquello queda muy poco. En el museo indican los puntos exactos si se pregunta.

Cómo llegar y qué conviene saber

  • Dónde: Espacio Conmemorativo Casas Viejas 1933, calle Nueva, Benalup-Casas Viejas (Cádiz), comarca de La Janda.
  • Cómo: lo práctico es el coche. Unos 20 km desde Medina Sidonia, unos 25 desde Vejer de la Frontera y en torno a 60 desde Cádiz. No hay tren; las estaciones más cercanas están en la bahía y en Jerez. Hay autobús desde Cádiz y desde Medina Sidonia, con pocas frecuencias al día.
  • Horarios: es un museo municipal pequeño y el horario cambia según la temporada. Conviene llamar antes, sobre todo si se va entre semana o por la tarde.
  • Cuánto lleva: la visita al centro se hace en tres cuartos de hora. Recorrer a pie los puntos de los sucesos —el solar, la plaza, la zona del antiguo cuartel— añade poco más de un kilómetro y no tiene cuestas.
  • Cerca: el abrigo rupestre del Tajo de las Figuras, con pinturas prehistóricas, está en el mismo término municipal, junto al embalse del Celemín. La visita requiere reserva previa y no siempre hay huecos el mismo día.

En la calle Nueva no hay ninguna señal grandilocuente. Hay una casa reconstruida sobre un solar, en mitad de un pueblo que sigue haciendo su vida alrededor.

Otros lugares

SIGUE TIRANDO DEL HILO