Saltar al contenido
DI DÓNDE LUGARES DONDE PASÓ ALGO 05.09.2026

¿Se puede ver hoy la ventana desde la que Carlos V oía misa en la cama, en Yuste?

La ventana existe, se conserva y forma parte de la visita al palacio de Carlos V en el Monasterio de Yuste, en Cuacos de Yuste (Cáceres). Qué queda del palacio, del monasterio y del estanque, y qué se llevaron de allí.

¿Se puede ver hoy la ventana desde la que Carlos V oía misa en la cama, en Yuste?
¿SE PUEDE VER HOY LA VENTANA DESDE LA QUE CARLOS V OíA MISA EN LA CAMA, EN YUSTE?

Sí. Se ve, y está donde estuvo siempre: en la alcoba del palacio que Carlos V hizo levantar pegado a la iglesia del Monasterio de San Jerónimo de Yuste, en Cuacos de Yuste (Cáceres). Es un vano abierto en el muro que comunica el dormitorio con el presbiterio. Desde la cama se veía el altar mayor. Forma parte del recorrido de visita.

¿Dónde está exactamente ese palacio?

En el Monasterio de Yuste, a unos dos kilómetros del pueblo de Cuacos de Yuste, comarca de La Vera, provincia de Cáceres. El monasterio lo fundaron frailes jerónimos a principios del siglo XV, en la ladera de la sierra, entre castaños y robles.

El palacio no es un edificio aparte. Es un cuerpo de dos plantas adosado al costado sur de la iglesia, construido para la ocasión entre 1554 y 1557 sobre la hospedería. Planta baja para el verano, planta alta para el invierno. Se accede por una rampa empedrada en lugar de escaleras, porque el emperador llegaba con la gota muy avanzada y subía en silla de manos.

¿Qué pasó allí y cuándo?

Carlos V abdicó sus territorios entre 1555 y 1556 y desembarcó en Laredo el 28 de septiembre de 1556. Las obras de Yuste no estaban terminadas, así que esperó en el castillo de los condes de Oropesa, en Jarandilla de la Vera, desde noviembre de 1556. Entró en Yuste el 3 de febrero de 1557.

Vivió allí diecinueve meses con un séquito reducido, medio centenar de personas: su mayordomo Luis de Quijada, el secretario Martín de Gaztelu, el ayuda de cámara flamenco Guillaume van Male, el confesor fray Juan de Regla y el relojero e ingeniero Juanelo Turriano. En la casa de Quijada y Magdalena de Ulloa, en el pueblo de Cuacos, se criaba entonces un niño llamado Jerónimo: el futuro don Juan de Austria, hijo del emperador.

Murió en la madrugada del 21 de septiembre de 1558. Se le enterró donde había pedido, bajo el altar mayor de la iglesia del monasterio, con la idea de quedar «de medio cuerpo arriba» debajo del altar. En 1574 Felipe II ordenó el traslado de los restos al Monasterio de El Escorial, donde siguen.

Fecha Qué ocurrió
28 de septiembre de 1556 Desembarco en Laredo tras la abdicación
Noviembre de 1556 Se instala en el castillo de Jarandilla de la Vera a esperar
3 de febrero de 1557 Entrada en el palacio de Yuste
21 de septiembre de 1558 Muere en la alcoba, de madrugada
1574 Felipe II traslada los restos a El Escorial
1809 Incendio y saqueo durante la Guerra de la Independencia
Desde 1949 Restauración; hoy lo gestiona Patrimonio Nacional

¿Es el edificio original o una reconstrucción?

Es original en su estructura, pero pasó por dos golpes serios. Las tropas francesas incendiaron y saquearon el conjunto en 1809, y las desamortizaciones del siglo XIX lo dejaron sin comunidad y sin uso durante décadas. El monasterio llegó a estar en ruina parcial. La restauración empezó en 1949 y ha sido larga.

Lo que se ve en el palacio hoy es una recreación museográfica: los muros, la disposición de las estancias y la ventana son los de entonces; buena parte del mobiliario y los tapices que se exhiben son piezas de época traídas después, no los objetos personales del emperador. Las estancias están vestidas de negro, según se describe en las crónicas de su retiro.

De lo que había en Yuste en 1558 y ya no está, lo más notable es La Gloria, el cuadro que Tiziano pintó para Carlos V y que él se llevó consigo al retiro. Está en el Museo del Prado, en Madrid.

¿Qué más se conserva en el recinto?

  • La iglesia gótica, con el presbiterio al que da la ventana. En el suelo se señala el lugar del enterramiento original, hoy vacío.
  • Dos claustros: el viejo, gótico, y el nuevo, renacentista.
  • El estanque, junto al palacio, en la terraza a la que salía el emperador. Sigue ahí, con el jardín y los cipreses.
  • El entorno arbolado de la ladera, con castaños y robles.

Parte del recinto mantiene uso religioso y no entra en la visita. Se ve el palacio, la iglesia y los claustros.

¿Cómo se llega y qué conviene saber antes?

Se llega en coche por la EX-203, la carretera que recorre La Vera. Desde Plasencia son unos 45 kilómetros; desde Madrid, algo más de 200. Hay aparcamiento en el propio monasterio. Sin coche es complicado: el transporte público llega a los pueblos de la comarca con frecuencias escasas y el monasterio queda a las afueras de Cuacos.

Lo gestiona Patrimonio Nacional, que publica horarios y tarifas en su web y los cambia por temporada; conviene mirarlo el mismo día, porque también hay cierres puntuales por actos institucionales. Patrimonio Nacional mantiene franjas horarias de entrada gratuita para ciudadanos de la Unión Europea e Iberoamérica, con día y hora concretos indicados en su web.

Si se va a hacer ruta por La Vera, dos paradas encajan bien con esta. Una es el castillo de Jarandilla de la Vera, a unos 12 kilómetros, donde Carlos V esperó desde noviembre de 1556: hoy es un Parador, y el patio se puede ver entrando a tomar algo. La otra es el cementerio militar alemán de Cuacos de Yuste, a poca distancia del monasterio, con tumbas de soldados de las dos guerras mundiales llegados a costas españolas. Está señalizado y la entrada es libre.

Un aviso práctico: el acceso al palacio se hace por la rampa que se construyó para el emperador, lo que ayuda, pero el conjunto tiene desniveles y suelo empedrado.

Otros lugares

SIGUE TIRANDO DEL HILO